Dividir los bienes durante un divorcio nunca es sencillo, y cuando hay un hogar conyugal de por medio, la situación se vuelve aún más compleja. Muchas parejas que se divorcian se encuentran ante una pregunta importante: ¿Necesitas refinanciar tu casa para comprar la de tu cónyuge? Dados los elevados tipos de interés actuales, hacer los movimientos financieros correctos es fundamental para proteger tu estabilidad a largo plazo tras el divorcio.
Comprender el proceso de compra en el divorcio
Cuando te divorcias en Nueva Jersey y uno de los cónyuges quiere conservar la vivienda conyugal, normalmente tiene que compensar al otro cónyuge por su parte del patrimonio neto de la propiedad, lo que se conoce como «compra». En la mayoría de los casos, esto significa refinanciar la hipoteca a nombre del cónyuge que se queda con la vivienda. Este proceso tiene dos objetivos: Elimina el nombre de uno de los cónyuges del préstamo y proporciona los fondos necesarios para completar la compra.
¿Por qué considerar la refinanciación?
La refinanciación puede ser beneficiosa porque permite una ruptura limpia. Si ambos cónyuges permanecen en la hipoteca existente, la persona que se muda sigue vinculada económicamente a la vivienda. Aunque exista un acuerdo para que el cónyuge restante realice todos los pagos, cualquier impago o retraso en los pagos podría afectar a la puntuación crediticia de ambas partes, razón por la cual la mayoría de prestamistas y abogados recomiendan la refinanciación cuando hay que dividir los bienes y uno de los cónyuges desea conservar la propiedad de la vivienda.
¿Tienes que refinanciar para comprar a tu cónyuge?
La refinanciación es el método más habitual para una compra, pero no es la única opción. Dependiendo de tu situación financiera y de la cantidad de patrimonio neto de la vivienda, podrías explorar otras alternativas.
1. Pagar la compra en efectivo
Si tienes ahorros, inversiones u otros activos importantes, podrías negociar una compra en efectivo, lo que significa que pagarías a tu cónyuge su parte del patrimonio neto de la vivienda sin refinanciar. Esta opción evita tipos de interés más altos y elimina los costes de cierre asociados a una refinanciación. Sin embargo, requiere acceso a activos líquidos sustanciales, ya que tendrías que pagar también la hipoteca, lo que no siempre es factible.
2. Negociación de otros activos
En algunos casos, los cónyuges acuerdan compensar el patrimonio de la casa intercambiando otros bienes conyugales. Por ejemplo, si tienes derecho a una parte de la cuenta de jubilación de tu cónyuge, podrías renunciar a esa reclamación a cambio de quedarte con la casa. Este método evita las complicaciones de la refinanciación, pero requiere una valoración cuidadosa de los bienes para garantizar una división equitativa.
3. Asumir la hipoteca existente
Algunos préstamos permiten que uno de los cónyuges asuma la hipoteca existente sin refinanciar. Asumir la hipoteca significa hacerse cargo del préstamo con su tipo de interés y condiciones actuales. Esta opción puede ser atractiva si el tipo de interés de la hipoteca existente es inferior a los tipos actuales del mercado. Sin embargo, no todos los prestamistas permiten la asunción de hipotecas, y tendrás que cumplir sus requisitos para hacerte cargo del préstamo.
Cómo afectan los tipos de interés altos a las decisiones de refinanciación
Si estás pensando en refinanciar, los tipos de interés altos pueden suponer un reto importante. Un aumento de los tipos podría significar unos pagos mensuales significativamente más altos, haciendo que la propiedad de la vivienda sea menos asequible. A continuación te explicamos cómo abordar la refinanciación cuando los tipos son altos:
1. Calcula el impacto en tu pago mensual
Antes de comprometerte a una refinanciación, determina a cuánto ascenderá tu nuevo pago hipotecario en comparación con el actual. Consulta a profesionales con experiencia para comprender cómo afectará a la asequibilidad un aumento del tipo de interés.
2. Busca la mejor tarifa
Los prestamistas ofrecen tipos y condiciones de préstamo diferentes, por lo que es importante comparar precios. No te conformes con el primer presupuesto que recibas. Compara ofertas de varios bancos, cooperativas de crédito y agentes hipotecarios para asegurarte las mejores condiciones posibles.
3. Considera una compra temporal
Una recompra temporal te permite asegurarte un tipo de interés más bajo durante los primeros años del préstamo, dándote tiempo para refinanciarlo cuando los tipos bajen. Algunos prestamistas ofrecen programas de recompra 2-1, que reducen el tipo un 2% el primer año y un 1% el segundo, antes de ajustarse al tipo completo. Si esperas que los tipos bajen en un futuro próximo, esta estrategia puede ayudarte a gestionar los costes a corto plazo.
4. Mejora tu puntuación crediticia antes de presentar la solicitud
Una puntuación crediticia más alta puede ayudarte a obtener un tipo de interés mejor. Si tienes tiempo antes de refinanciar, esfuérzate en mejorar tu crédito amortizando deudas, pagando puntualmente y evitando nuevas solicitudes de crédito. Incluso una pequeña mejora en tu puntuación podría suponer un tipo hipotecario más bajo.
5. Explora programas de préstamos que ofrezcan flexibilidad
Algunos prestamistas ofrecen programas especializados que ayudan a los prestatarios a gestionar los tipos de interés elevados. Las hipotecas de tipo variable empiezan con un tipo fijo más bajo durante un periodo determinado, antes de ajustarse en función de las condiciones del mercado. Si tienes previsto vender o refinanciar dentro de unos años, una hipoteca de tipo variable puede ser una solución práctica.
Negocia el importe de la compra
Una vez que conozcas el patrimonio neto de la vivienda y tus opciones de préstamo, trabaja con tu cónyuge y tus abogados para acordar una cantidad de compra justa. La compra suele ser la mitad del patrimonio neto disponible, pero puede ajustarse en función de otras consideraciones económicas del acuerdo de divorcio.
Busca orientación jurídica
La refinanciación para comprar a tu cónyuge puede ser una solución práctica, pero no es el único camino a seguir. Comprendiendo tus opciones y desarrollando un plan con un buen equipo a tus espaldas, puedes tomar una decisión financieramente sólida que respalde tu estabilidad futura. Llama a Edens Law Group al 908-529-0353 para programar una consulta con nosotros hoy mismo.